“La vida de los hombres y mujeres sufre constantes alteraciones, es preciso atender a las inquietudes y a las ansiedades, a las alegrías que trae consigo la existencia diaria. No cabe duda de que en el mundo abundan las palabras y los gestos que intentan disuadirnos de la propia potencia. La mejor arma para dominar es inocular tristeza, sembrar la impotencia..."